viernes, 15 de febrero de 2019

sobrenada

Ya no me acuerdo lo que estaba pensando cuando dije que me iba a poner a escribir. Las ideas discurren y se escurren. El tiempo que pasa no pasa y no me quiero poner poética. Cuando la idea se estructura sola se vuelve a estructurar sóla, porque está almacenada. Eventualmente me acuerdo de lo que estaba pensando antes y lo trato de meter, pero no tiene sentido, porque ya estaba metido. Había aparecido ahí producto de otro pensamiento que aparentemente apuntaba hacia otro lado. Pero era eso misno, tan enfático que había que escribir palabras con tilde alrededor.
Sí, ya sé que ese sola no lleva tilde. Sola nunca lleva. Porque el que lleva es él, el sólo de solanente, tampoco él solo. Pero era necesario. Buscaba palabras con tilde para enfatizar lo que pretendía expresar.
Ahora, más tranquila, busco dejar “discurrir el discurso” y se me llena la cosa de signos y de redundancias de nada, porque nada es nada, nada significa nada, pero algo dije, algo escribí y lo que es peor algo pensé que ya no tengo idea de lo que era.

jueves, 14 de febrero de 2019

editorial

Tengo varios blogs que nadie lee. No tengo suscriptores. No le pago a nadie. Hago libre uso de la mentira descarada de la democracia de los medios digitales y publico a cara de perro cualquier cosa que se me viene a la mente. Es difícil organizar el material para que tenga una coherencia. Me cuesta bastante centrarme em un tema y darle continuidad y lo que más me complica es el trabajo de hormiga de, sin pagar por que no te filtren, lograr que la gente llegue al material en cuestión.
Así que mientras me voy organizando, voy colgando mamarrachos invisibles. El problema es que el trabajo es un término confuso, y no queda claro si mi tarea es intelectual o física, si voy a lograr comer de la tierra y cuanto dinero, si es que se necesita realmente dinero, tengo que ingresar para vivir a gusto.
De qué estoy viviendo es difícil de explicar, la cosa que se me acabaron los dólares del banco y la casa necesita demasiado para que lo haga sola y sin asistencia técnica.
Volvamos al abuso de la libertad de expresión
Me da la sensación de que lo que pienso no le interesa a nadie, que no aporta nada, a juzgar por la repercusión que logro.
Es evidente que, con la formación que tengo en comunicación, la experiencia, los aciertos y los errores asesorando, casi siempre amigos, para posicionar marcas,  pagando o no, no es tan difícil conseguir algunos suscriptores para que sigan algún hilo prediseñado para que les interese.
Pero no es lo que busco. Necesito reflexionar libremente, no vender.
Así que si un día, se encuentran con el material y les reviste un mínimo interés, por favor avisen!
Aunque se consideren nutrias digitales. Yo los ayudo. Se conectan a su cuenta de gmail y me mandan un mensaje, hacen un comentario o se suscriben. También sientanse agradecidos si comparten. No necesito ser invisible. Lo que evito es diseñar para vender.

jueves, 2 de agosto de 2012

el día del golero


Al final me inspiré sola. Tomé una carga de aire bien grande y deseé que estuviera limpio. No sé si lo estaba o no, y ya no importa. La cosa es que conseguí poner algunas ideas en claro. Vivir en la naturaleza es complicado sobre todo si se trata de una naturaleza alterada, intervenida a lo largo de la historia por los seres humanos y sus tontas tecnologías. No todas las tecnologías son tontas. Muchas sí. Esto de caminar hacia el almacén a comprar leche, y pasar por adentro del tambo, pero comprar la leche en el almacén, me resulta particularmente ridículo. Pero no es Pasteur el que me complica. Es que la bolsita en la jarra emboca justito en el espacio que le destino en la heladera, si es que algo tan chiquito se puede llamar así. No sé si alguno de los vecinos encarará venderme un litro de leche cada par de días o me tirarán un litro de regalo como para que me quede incómodo y no vaya a joder a cada rato. En tal caso la tecnología me habrá vencido.
¿Qué nos detiene además de cómo queda? ¿la propiedad? Paso por las calles, por los costados de las rutas, por las paradas de ómnibus y hay olivos, higueras, romeros, lavandas, y una planta que se parece a la de faso pero no es por todos lados. Hay también flores y esas que no identifico. Vaya a saber cuántas otras cosas se comen, tienen otros usos, y están ahí, a merced del humo de los caños de escape, sin dueño aparente. Me traje un brote de higuera y está encarando. Tiene una única hoja y esta hija no respira humo como la mamá. Está contenta parece. Hay ciertas condiciones que los seres vivos necesitamos para sentirnos bien y desarrollarnos plenamente. Hay otras que son indispensables para sobrevivir. Sobrevivir en la ciudad, ¿será más fácil o más difícil que en la naturaleza? ¿Existe la naturaleza?

flexiones



¿Es importante? ¿A quién le importa? El tiempo pasa y nadie puede hacer nada. Algunos hacen cosas que duran. Pero ellos no duran. Durará su nombre. Duraran sus bienes. Durará hasta su trabajo. Durarán hasta sus genes y su información o su punto de vista. Durarán sus costumbres, sus ideas, sus caprichos y sus traumas. Durarán tus deseos, o tus miedos. Pero nadie dura. Vos blanda.
El mar que se mece y tu cuerpo que descansa. La arena que se vuela, los pájaros pasan. El sol te calienta pero usás factor 45 y al lado está el agua. De pronto un mareo. Vos, blanda,, te levantás y saltás al medio de la ola. El agua te cubre. El mareo se pasa. Levantás la cabeza y la ola te empapa. Apretás contra la arena para no caerte al agua. La ola te envuelve y revuelve el lugar donde estás apoyada. Más vale jugar, y te tirás de espaldas. A nadie le importa, entonces, vos, blanda. Flotás a la orilla revuelta en el agua, llenita de arena. Un surfer precioso camina hacia el agua. Vos una milanesa, pero no dura nada. La propia corriente te devuelve al agua. Ahora, preciosa, sólo estás mojada. Nadás hacia adentro como él con su tabla. Se llena de espejos y estás arreglada. Todo el mundo brilla y vos, tan blanda, buscás al muchacho con la mirada. Se va en la corriente montado en su tabla, re adentro y ni en pedo te metés sin nada. Montás a una ola, re disimulada, que te arrastra a la orilla, todita empanada.
Muy bien vivita, ¡te ví concentrada!
Levanto los brazos y junto las plamas. Me estiro hacia un lado, exhalando hasta el alma. Estiro las piernas, porque están cansadas. Apoyo los brazos, pienso en la importancia. Me hamaco entre sueños, que no duran nada.

domingo, 31 de octubre de 2010

que noche!

Son las 10 de la noche. El cuarto está oscuro y el edificio de encima tiene una lucecita prendida. Los autos interrumpen el eco de siempre. A lo lejos bocinas. Me pasé la tarde en el cyber porque decidí cambiarme a a.n.t.e.l. data gracias a la promo. La multa de dedicado te la pagan ellos (no cobro por escribir eso). No pude ir. Hay que arreglar la web de mutate y gonzalo está haciendo mil cosas y no miró el presupuesto y las fotos están buenísmas pero nada que ver con la página. Mientras, se hacían las 6 de la tarde y yo tenía la cabeza como un bombo y no sabía si ir al icau, porque la modalidad escuchar una charla últimamente me cuesta pila. (¿a ustedes también?). Tengo que estar inspirada para entender. Si estoy tratando de entender que hacer con una cosa que ya vino hecha pero sin terminar, se me complica. Entre todo eso idas y venidas al ciber, ofertas de laburo que no se si contestar, porque no se qué quieren. Piden un rótulo.¿a ellos también les tengo que tomar el brief? ¿y también lo van a publicar en internet? Entonces mamita que quiere hablar con mi hermano, desde el ciber, y la duenda, mi amiga, que trabaja en el ciber y yo que estoy pensando como ordenar las fotos, y si seba se va enojar, porque yo las metí en flash y mandé un comando autómatico y lo único que hacerles a esas fotos es seguirles la cabeza. A morir. Como con cualquier cosa. Con el papelón ese que está en internet va bárbaro.... Le explico al nene que la vieja está pesada y nos vamos. Nunca apareció. Es dificil encontrarse cuando no tenés internet en el lugar donde trabajas. Es dificil trabajar si no tenés, te pasás llendo y viniendo. Y si el cliente no tiene es todo una transa. Entonces, con c.u.r.m.a.n. abandonado a la suerte de lo que publiquen ellos, cuando lo publiquen. Porque igual preguntar algo podía ser peor que seguir haciendo papelones a propósito para mitigar la vergüenza que me da que lo lean. A ver si me parece hacerlo antes del 2076 o la dejamos por esa, se me acerca mamá. Moviendo la manito. Diciéndome que hay guerra en medio oriente. Sin mayores explicaciones. Repito que corté el internet y ayer de tarde tenía que ir a antel data pero de lo de la negra mujer fui al taller de gonza, que todavía no estaba, para ver las fotos, porque no tenía internet para mandarmelas. Entonces lo esperé en el medio de la locura del boliche de santiago, que se llama como una cabra y yo pienso que es por mí. Como también pensé una vez otras cosas, así que vino mamá del ciber y me dijo que habían caído unos cohetes en el neguev. Y yo pensé primero en mi prima y después en el cartelito en el perfil de galit, en shalit, y perdón guilad si le erré a tu apellido pero no tengo internet para fijarme. Ojalá tenga razón. Me parece que mamá está sorda. Le comenté ya no me acuerdo qué pero me contestaba cualquiera. Más bien repetía pero telefono roto. Ojalá no haya ninguna guerra. Así que no se si prenderme de la tele, a ver las noticias, para entender que mierda pasa y no entrar en pánico. O dejalarla por ahí, o dejar volar la imaginación, con los peligros que esto trae consigo. Los motores están tranquilos pero se escuchan cosas que parecen explosiones. Me ataca el recuerdo de mi llegada a jerusalem. Creo que son fuegos artificiales. El sábado es la noche de las luces y para decirles lo que mandó a comprar mamá al super milano, cobro un huevo de Guita. Si quieren informar, ya están en internet. Yo tampoco entiendo nada. Voy a ver que dicen en la radio y en la tele, y cuando.

brutal!

Brutal! Tiene que ser re interesante! No sé qué.

Ahora ya no me importa. Porque estoy tocando el piano.

Pero ta.

Son cosas. Uno nunca sabe. Cambiemos de tema. Después queda tirado por ahí y nadie lo toca. Una vez quise hacer un experimento, y se me rompió el frasco. El dedo izquierdo no quería contestar. Se acalambró. Pero yo lo controlé y seguí tipeando. Pero la sensación me desconcentra y cuando toco las letras de arriba me duele más. No es dolor. Simplemente es una sensación desconocida. Lo seguro es que esa mano no quiere trabajar. Yo me voy. Chau. La otra. (inicio) apagar el sistema.

kaos

Lo que quiero que se entienda es el caos de información al que el individuo resulta expuesto. Uno abre cientos de documentos que dicen exactamente lo mismo. Al final, en lugar de ampliar el enfoque, lo que hacemos es reafirmar ideas de alguien, a quien, aparentemente, ni siquiera comprendimos. Entreverados con esta ensalada de contenidos, que oscilan entre el filtro y la selección de materiales ya existentes, aparecen los anuncios publicitarios en sus distintas modalidades, más o menos contemplativas de las necesidades de los interesados. Herencia de los medios de comunicación tradicionales, la economía publicitaria vicia y satura a la red de contenido inaprovechable. Se retroalimenta y hace necesarios los filtros. Las tan valoradas recomendaciones. Así prosperan los sitios sociales. Pero no vamos entrar ahora en ese tema. La cybersociabilidad, el cybersexo y el cybercomercio, se vuelven la misma cosa. ¿no lo han sido en sus versiones pre-cyber?

Me resulta particularmente difícil hacerme a la idea de adquirir un objeto real elegido a partir de su representación en una pantalla. Todo bien con la era digital. Pero el concepto me cierra si lo que voy a comprar es estándar, y he tenido uno de verdad entre mis manos. En todo caso ya no estoy eligiendo la representación en la pantalla, sino la experiencia anterior... Puedo entender un acercamiento. Pero me cuesta la idea de elegir un sofá, por ejemplo, sin haberme sentado en él primero. Sin embargo, créanme, conozco casos....